Republicanos marchan tras Donald Trump, pero los demócratas…

Republicanos marchan tras Donald Trump, pero los demócratas…

A sólo días de que den inicio los caucus en Iowa, Hillary Clinton y Bernie Sanders protagonizan una batalla campal por la victoria.

Washington, (EFEUSA).- A punto de comenzar las primarias, la favorita entre los demócratas, Hillary Clinton, ve por el retrovisor cómo su rival más directo, Bernie Sanders, se le acerca peligrosamente en los sondeos, mientras los republicanos asisten a una batalla entre Donald Trump y Ted Cruz, de la que Marco Rubio espera salir beneficiado.

La ventaja que la exprimera dama lleva sobre el senador por Vermont a nivel nacional se ha reducido a su margen más estrecho desde que comenzara la campaña presidencial, según la última encuesta publicada por la cadena ABC y el diario The Washington Post, con 55% de respaldo para Clinton y 36% para Sanders.

La exsecretaria de Estado, que ya vio cómo un joven senador Barack Obama le arrebataba la victoria en Iowa en 2008 de manera inesperada, está poniendo toda la carne en el asador para hacerse con los delegados del primero de los estados en liza.

Y es que mientras ella registra sus peores números hasta la fecha, Sanders ha logrado sus mejores cifras, alimentado por la mayor vulnerabilidad de la hasta ahora favorita: su baja capacidad para mostrarse honesta y confiable para los votantes.

En este sentido, el senador ya ha superado a Clinton por varios puntos, logrando obtener la confianza del 48 % de los entrevistados demócratas, por el 36% granjeado por la exsecretaria de Estado en el mismo sondeo.

 

¿SE REPETIRÁ LA HISTORIA?

En Iowa, un estado considerado clave para lograr la nominación, Sanders ha llegado a superar en 4 puntos porcentuales a Clinton, según una reciente encuesta de la prestigiosa Universidad de Quinnipiac.

Sus datos apuntan que Sanders es la mejor opción para el 49% de los probables asambleístas, seguido de Clinton con 45%, y muy por detrás, el exgobernador de Maryland Martin O’Malley, con 4%.

“¿Es esto algo ya visto? ¿Quién lo hubiera pensado cuando comenzó la campaña? Clinton luchando por mantenerse con Sanders en la última semana antes del caucus de Iowa”, dijo Peter A. Brown, director asistente de la encuesta de la Universidad Quinnipiac.

“Debe hacerla pensar en cuando hace ocho años su fracaso en Iowa le costó la Presidencia”, agregó Brown.

 

DONALD TRUMP, AL FRENTE Y POR MUCHO

En el otro lado del ring, el magnate Donald Trump ha conseguido abrir la brecha que le separaba de su rival más fuerte en las últimas semanas, el senador por Texas Ted Cruz, de quien una vez llegó a decir que sería “un buen vicepresidente”, insinuando que podría acompañarle en su candidatura.

El multimillonario alcanzó esta semana un nuevo récord de intención de voto: 4 de cada 10 votantes conservadores le dan su apoyo, según una nueva encuesta de la cadena CNN.

Según el sondeo, el 41 % de los votantes republicanos a nivel nacional respalda la candidatura del multimillonario a la Presidencia, más del doble que Cruz, quien obtuvo el 19 % de apoyo.

Ningún otro candidato republicano para las primarias alcanzó los dos dígitos, con el senador por Florida Marco Rubio en tercer lugar (8 %), seguido por el neurocirujano Ben Carson (6 %) y el exgobernador de Florida Jeb Bush (5%). El resto de aspirantes se quedó por debajo de esa cifra.

Todas las encuestas y los analistas coinciden en que Trump ha copado el liderato de la pugna republicana impulsado por su condición de “outsider”, como se conoce a aquellos candidatos que no siguen las pautas del aparato del partido.

Según el sondeo de ABC y The Washington Post, el 54 % de los republicanos busca un candidato de fuera de la clase política.

No obstante, esas estratosféricas cifras a nivel nacional, no son tan amplias para Trump en Iowa, quien en la última encuesta publicada por la Universidad Monmouth (Oregón) obtiene el 30% del apoyo, frente al 23 % de Cruz y el 16% de Rubio.

Así, los senadores por Texas y Florida pudieran erigirse como los candidatos del “establishment” con más fuerza, y muchos los consideran la única esperanza del partido para hacer frente a Trump, cuyo liderazgo en las encuestas marca un escenario insólito difícil de pronosticar.